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El sector retail se ha puesto manos a la obra para solucionar todo aquello que estuviera en su mano: protocolos de verificación de limpieza, certificados asociados… ¿y ahora qué? Os presentamos la pirámide de Maslow adaptada al sector retail post coronavirus.

Sofía López de SGS

Todos estaremos de acuerdo en que, ya desde finales del año pasado, aquellos que nos dedicamos al sector retail mirábamos hacia nuestros compañeros asiáticos, analizábamos sus movimientos y pensábamos en cómo nos iba a impactar en nuestras vidas. Creo que muy pocos éramos capaces de imaginar hasta qué punto pero... ¿eso implica que este es el único reto al que se enfrenta nuestro sector?

 

Efectivamente, basándonos en la matriz urgencia e importancia creada por Eisenhower parece evidente que era necesario reaccionar y actuar rápidamente ante esta crisis sanitaria, y puedo afirmar que efectivamente el sector retail se ha puesto manos a la obra para solucionar todo aquello que estuviera en su mano: protocolos de verificación de limpieza, certificados asociados… ¿y ahora qué?

 

Me gustaría presentaros la pirámide de Maslow adaptada al sector retail post coronavirus desarrollada junto con mi compañero Guillermo Ríus.  


Abraham Maslow planteaba la motivación humana en forma de pirámide, esta consta de cinco niveles ordenados jerárquicamente según nuestras propias necesidades humanas, de manera que es necesario tener cubiertas las necesidades que están en la base, para poder alcanzar las de la cúspide. Ordenadas desde lo más bajo hasta arriba serían básicas/fisiológicas, de seguridad, sociales, de reconocimiento y de autorrealización.

 

Adaptado a nuestro sector quedaría de la siguiente manera:

Época post coronavirus en el sector retail

¡Comencemos por el principio!

 

Cuando todo esto comenzó las necesidades básicas se tambalearon, teníamos los espacios para acercarnos a nuestros clientes cerrados o, en aquellos retailers de alimentación, muy limitados. La logística era complicadísima, inexistente en aquellos que importábamos bienes por el espacio áereo. Es necesario tener las herramientas y los espacios físicos preparados, imprescindibles para arrancar.

 

Una vez tuvimos la oportunidad de volver a la (nueva) normalidad nos enfrentábamos a las necesidades de seguridad. Todos conocemos a alguien que no ha querido ir a alguna tienda por miedo. Un miedo racional que ha venido derivado de la situación vivida, pero que tenemos como reto. Un reto que no va únicamente en aquellos procedimientos que hagan que ese miedo pase a ser irracional, si no también en ser capaz de comunicarlo y transmitir la confianza necesaria para que todos nuestros clientes tengan cubierto este segundo escalón de la pirámide. Y no sólo nuestros clientes, si no todos aquellos colaboradores que mantienen la tienda en marcha.

 

Pasamos al tercer escalón de la pirámide, que sitúa el foco en la necesidad de pertenencia al grupo. Muy ligado al segundo escalón, para que todo funcione de manera óptima es necesario colaborar, hacer un trabajo en equipo en el que cada pieza es fundamental. Somos conscientes que un sistema engranado, con todas sus piezas en el mejor de sus estados, da resultados extraordinarios frente al descuido y la inercia.

 

Ya en el penúltimo escalón nos encontramos con las necesidades de reconocimiento. En alguna ocasión ya he hablado de la importancia del liderazgo positivo, como reconocer, apoyar e impulsar a cada una de las personas tiene un gran efecto en el negocio. En un post de LinkedIn comenté como había escuchado que “el trabajo de un líder es creer que cada persona tiene algo bueno en ella, y ser capaz de sacarlo y potenciarlo”, y no puedo estar más de acuerdo con esa afirmación.

 

Y por último, la autorrealización: como empleado me siento bien trabajando, cumplo una función social y estoy orgulloso de pertenecer a este sector. Como cliente ayudo a recuperar la normalidad, contribuyo al bien común y estoy contento de poder impulsar a la normalidad.

 

Haciendo referencia a la pregunta ¿Aquellos que sean capaces de ver más allá del coronavirus serán los que sobrevivan?  y a modo de conclusión se me plantean las siguientes cuestiones que creo que cualquier empresa del sector debe hacerse para continuar adaptándose, mejorando y evolucionando:

  • ¿Tenemos cubiertas las necesidades más básicas de la pirámide (niveles 1 y 2)?

  • ¿Hemos obviado nuestros objetivos a largo plazo para mejorar y cubrir así los niveles más altos?

  • ¿Nos hemos centrado siempre en niveles básicos y tenemos ahora el reto de cubrir la pirámide al completo?

Cada vez tenemos que ser más conscientes de la importancia de la adaptación y continuar poniendo el foco en nuestras necesidades y las de nuestros clientes, no solo presentes, si no también futuras y, como decíamos, continuar con la mente abierta para afrontar todos los retos que vienen por delante.

 

Sofía López López

Strategy & Business Development Manager en SGS