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El Covid ha impactado en la economía, en el medioambiente y en la sociedad en general. En España estos impactos se han notado mucho más porque basamos gran parte de nuestra economía en el sector turismo, pero... ¿han sido negativos todos los impactos?

Ana Viñado SGS

Pronto hará un año desde que llegó el Covid a nuestras vidas y lo cambió todo.

Vivo en un barrio de Valencia donde cada año, en marzo, millones de turistas vienen a disfrutar de nuestra ciudad, del arte y de las Fallas. En casa, aprovechamos algunos de esos días para visitar sus ciudades, conocer sus culturas y apreciar sus gastronomías. Como ya estaréis imaginando, el año pasado fue el primero que esto no fue así, ni para nosotros ni para millones de personas, con los consiguientes impactos tanto positivos como negativos en la economía, en el medioambiente y en la sociedad en general.

 

En nuestro país estos impactos se han notado mucho más porque el turismo representa el 13% de nuestro PIB. España desde hace tiempo basa gran parte de su economía en este sector, sector cuya cadena de valor incluye no solo a los hoteleros, hosteleros, alojamientos turísticos y restauradores, sino también a las agencias de viajes, las compañías de transporte, las empresas de ocio, de alimentación, de limpieza, las de alumbrado e iluminación, las compañías de energía y si sigo, podría nombrar prácticamente cualquier servicio de los que conocemos.

 

Pero no pensemos que estos impactos han sido todos negativos, el Covid nos ha traído algunos regalos, no solo hemos aumentado nuestra conciencia medioambiental, sino que ha surgido una apuesta por las finanzas sostenibles, lo que está motivando a muchos empresarios a una apuesta firme por integrar estrategias ESG (Environmental, Social and Governance) en sus negocios.

 

Las administraciones, asociaciones y empresas del sector están haciendo una apuesta conjunta por combatir el cambio climático, reducir la contaminación y trabajar en la recuperación de la biodiversidad, y todo con una firme apuesta por mitigar la escasez de recursos y aumentar el bienestar general de los turistas y de la sociedad en general de una forma sostenible.

 

En este último año se han multiplicado los proyectos de economía circular que no solo atraerán a los turistas, sino que generarán puestos de trabajo y riqueza en la zona sin comprometer los recursos naturales.

 

En palabras de Naciones Unidas, la sostenibilidad ha pasado de ser una tendencia minoritaria a ser un seguro de supervivencia del presente y del futuro próximo y así lo constata el hecho de que más de 200 entidades de Pacto Mundial de las Naciones Unidas, han apostado por verificar sus emisiones de gases de efecto invernadero, por no hablar de todas las que han calculado sus huellas o apostado por el Residuo cero. Y dentro del sector servicios, el turístico es el sector que más ha apostado por este cambio de economías lineales hacia economías circulares.

 

Otro de los regalos que nos ha traído ha sido el fortalecimiento de nuestra conciencia social, el confinamiento nos ha abierto los ojos y nos ha hecho valorar nuestras playas, montañas, valles, restaurantes, hoteles, bares, conciertos, fiestas populares y toda la gran oferta turística que hay en nuestro país, nos ha hecho ver que no vivimos solos, nos ha enseñado la importancia de cuidar el comercio de proximidad, al vecino que nos necesita y al que ayudando nos ilumina el alma, también nos ha hecho valorar más la calidad y el tiempo con los nuestros, pero sobre todo nos ha enseñado lo frágiles que somos como individuos y lo fuertes que somos en comunidad, nos ha dado una buena lección del auténtico significado de sostenibilidad.

 

Mientras escribía este artículo no he podido evitar pensar en el Covid como un buen consultor que nos ha ayudado a ver la estrategia que debemos seguir para ser más responsables y justos y, por ende, para hacer un mundo más sostenible. También he pensado que se ha cobrado su precio, así que cuando despertemos de este letargo en el que nos ha sumido, recordemos que se acabó la barra libre y que el dinero no puede comprarnos otra vida, tampoco la del planeta.

 

 

Ana Viñado Huguet

Dirección de Servicios de Sostenibilidad MA y Cambio Climático en SGS

 

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