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Este tipo de infraestructura dispone de unas características y casuística que la hacen muy especial. Se requiere de una gran disponibilidad, seguridad y eficacia para el correcto desarrollo del vehículo eléctrico.

Juan Rafael Cabello, SGS

La infraestructura de Recarga para Vehículos Eléctricos (IRVE) está cada vez más presente en nuestro entorno. Este tipo de infraestructura dispone de unas peculiaridades muy específicas, muchas veces desconocidas para el público en general. La seguridad y disponibilidad de este tipo de instalación es fundamental para el correcto desarrollo del vehículo eléctrico.

 

Para los usuarios de vehículos eléctricos es fundamental disponer de una red de recarga pública rápida y privada, de calidad, eficiente y sobre todo segura. Para ello es prioritario que la infraestructura de recarga para los vehículos eléctricos sea mantenida, inspeccionada y verificada periódicamente, asegurando así que sus condiciones se mantienen a lo largo del tiempo, sobre todo después de un uso más o menos intensivo.  

 

La IRVE, y en especial aquella destinada al uso público de alta potencia (carga rápida o super-rápida), es vital para acometer desplazamientos fuera de nuestras ciudades. Este tipo de sistemas de recarga debe ofrecer una disponibilidad, fiabilidad y seguridad muy alta, pues su manejo está dirigido a personal no adiestrado, se manejan potencias de carga muy elevadas y nuestros desplazamientos dependen de su buen estado de funcionamiento.

 

Por otro lado, la recarga vinculada o doméstica, es la base para los desplazamientos de nuestro día a día. A pesar de su uso particular, debemos tener muy en cuenta que se deben cumplir unos requisitos tecnicos y legales, de obligado cumplimiento, que todos deberíamos conocer. La instalación, en cualquier caso, corresponde a personal habilitado conforme al reglamento electrotécnico de baja tensión.

 

Las tecnologías aplicadas a la recarga de coches eléctricos son cada vez más avanzadas. Las comunicaciones entre los sistemas de recarga y los coches eléctricos son fundamentales para una correcta gestión de la energía en sus baterías. 

 

En la actualidad, existen gran cantidad de cargadores, conectores, cables, adaptadores… para los que el público en general aún no está familiarizado. Los sistemas de pago, interfaces con el usuario, plataformas de gestión y precios tampoco están unificados para los distintos proveedores de recarga, lo que hace vital que los cargadores siempre estén correctamente comunicados, identificados, serigrafiados, mantenidos y operativos. Por ello, hemos desarrollado un novedoso sistema de inspección, propio y exclusivo, de cara a ofrecer a los clientes un completo chequeo del punto de recarga, siempre de manera rápida, fiable y segura para la infraestructura de recarga.

 

El nuevo Servicio de Inspección de Puntos de Recarga para Vehículos Eléctricos (SIVE), exclusivo de SGS, es capaz de conseguir un diagnóstico del punto de recarga con el mayor alcance del mercado, verificando, entre otros, la funcionalidad de los sistemas eléctricos, la correcta metrología asociada a los sistemas de pago (si existen), la legalidad del sistema de recarga y la seguridad global del mismo.

Vehículo eléctrico SGS 

 

Los interesados de este tipo de movilidad “cero emisiones” son cada vez más exigentes en relación a la calidad y a la experiencia de usuario durante los procesos de recarga.  Los cargadores para coches eléctricos deben cumplir unos requisitos mínimos y deben mantenerlos en el tiempo. Algunos de estos requisitos son: la integridad física del punto de recarga, funcionamiento de las plataformas de reserva y pago, potencia anunciada vs potencia real de carga o niveles de iluminación en la plaza de aparcamiento, entre otros. Además, los usuarios tienen la capacidad y el deber de elegir aquellos puntos de recarga que les “faciliten la vida”, garantizando en todo momento un uso fácil, cómodo y seguro para ellos mismos y para su flamante coche eléctrico.

 

Viajar en un coche eléctrico es una experiencia muy agradable…..que la recarga no lo estropee

 

Esta infraestructura de recarga, que puede encontrarse en zonas privadas o en la vía pública, en muchas ocasiones es susceptible de daños, deterioros o hurtos que pudieran dejarla fuera de servicio o dar lugar a situaciones peligrosas para los usuarios y propietarios de la misma. En ciertas circunstancias, se pudiera dar riesgos innecesarios para terceras personas que accedan a los puntos de recarga, o incluso para el propio vehículo eléctrico, su sistema de gestión de la energía o incluso para su costosa batería, si se incumplen los requisitos y normas legalmente establecidos.

 

En SGS contamos con más de 50 años de experiencia en el sector eléctrico y de la automoción y ofrecemos una serie de servicios concretos relacionados con el vehículo eléctrico y la seguridad de su infraestructura de recarga, necesarios para atender en condiciones de seguridad la presente y futura demanda energética motivada por la imparable penetración en el mercado de este sistema de movilidad, desde las grandes redes de transporte y distribución, hasta el usuario final particular que desee realizar la carga de su vehículo eléctrico en condiciones de fiabilidad, eficiencia y sostenibilidad, respetando en todo momento la reglamentación medioambiental e industrial de aplicación.

 

“Podemos ayudar a que la recarga esté siempre asegurada. Esto supone un beneficio tanto para propietarios como para usuarios de todo tipo de puntos de recarga.”

 

Recarga vehículo eléctrico de SGS

 

Juan Rafael Cabello 

Responsable de Desarrollo de Servicios Eléctricos en SGS.

 

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