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Basándose en el dictamen científico de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la Comisión Europea prohibió el uso de dióxido de titanio (a menudo utilizado para dar color blanco a varios alimentos) como aditivo alimentario el 14 de enero porque no considera seguro su uso.

Dióxido de titanio 

Según la reciente publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea, y en base a los estudios aportados por la Autoridad Europea de Seguridad de Seguridad Alimentaria (EFSA), la Comisión Europea prohibió, el 14 de enero, el uso de dióxido de titanio (usado como colorante alimentario), como aditivo en productos alimenticios, dada la falta de seguridad en su uso.

 

El motivo de que ya no se considere seguro es que no se ha podido descartar su genotoxicidad tras su ingesta ya que, aunque la absorción de partículas de dióxido de titanio es baja, pueden acumularse en el organismo.

 

La prohibición de dicho aditivo, E171, entrará en vigor a partir de junio de este año en toda la Unión Europea.

 

El dióxido de titanio es una sustancia fina y blanca y es habitual su uso como blanqueante en alimentos como sopas y caldos, salsas, chicles, productos de panadería y helados.

 

El dióxido de titanio llevaba tiempo bajo escrutinio como aditivo alimentario por sus posibles riesgos para la salud, especialmente tras la prohibición del mismo en Francia desde 2020. Sin embargo, su empleo en otras industrias como la cosmética no entraña problemas.

 

Hasta junio, los consumidores que deseen evitar este aditivo solo tendrán que leer el etiquetado de los productos. Este aditivo aparece indicado con su nombre común (dióxido de titanio) o con el símbolo E171.

 

En SGS tenemos preparada nuestra avanzada tecnología y los mejores expertos para asegurar la determinación de dióxido de titanio por ICP OES a través de nuestra red global de laboratorios.

 

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